Historia de Asia

Administración del Sultanato de Delhi

Sultanato de Delhi y su relación con el Califato

El islam concibe un único Estado islámico, una sola escritura (el Corán), una religión y una comunidad (musulmanes). Tras la muerte del Profeta Mahoma surgió la institución del califato, encabezada por Hazrat Abu Bakr, el primer califa. Con el desmembramiento de los califatos abasíes en el siglo IX, los gobernadores que recibían el sanad (carta de autoridad) del califa comenzaron a llamarse sultanes. El sultán se presentaba como representante (naʾib) del califa, aunque la autoridad real del califato ya estaba muy debilitada.

Características esenciales del Sultanato

El aparato administrativo del Sultanato se inspiró en los sistemas abasí, ghaznaví y selyúcida, pero también incorporó tradiciones persas e indias. Los sultanes, aunque musulmanes, adoptaron normas seculares (zawabit) para responder a las necesidades del Estado.

El historiador contemporáneo Ziauddin Barani describió al Sultanato como jahandari, es decir, una entidad práctica y secular donde el poder político y el religioso estaban fusionados.

Gobierno central

El sultán

El sultán era la máxima autoridad política, militar y judicial. Su poder se legitimaba mediante títulos y ceremonias que le conferían una aura casi divina, pero su actuación estaba limitada por la sharĭʿa y por la presión de la nobleza.

Ministerios principales (Diwan)

Barani menciona cuatro departamentos clave, aunque su número variaba según el sultán:

  • Diwan‑i‑Vizarat: finanzas, dirigido por el wazir (primer ministro).
  • Diwan‑i‑Ariz: asuntos militares.
  • Diwan‑i‑Insha: correspondencia oficial y propaganda.
  • Diwan‑i‑Risalat: funciones que combinaban diplomacia, control de precios y supervisión de los beatos religiosos.

Cada oficina contaba con funcionarios como mushrif (contable), mustaufi (revisor) y khazin (tesorero). En el reinado de Firoz Tughluq se especializaron aún más los cargos de ingresos y de control de la recaudación.

Otros departamentos destacados

  • Diwan‑e‑Khalwat: consejo del sultán, sin carácter colectivo.
  • Diwan‑e‑Arz: encargado de la construcción y mantenimiento de obras públicas.
  • Diwan‑e‑Waqf: administración de fincas donadas al Estado.
  • Diwan‑e‑Khirat: ayuda a los pobres y orfanatos.

Administración provincial e iqtas

El territorio se dividía en iqtas (fincas militares) que a su vez podían agruparse en sūbas o wilāyāt. Cada iqtá era gobernada por un muftí o wali, quien recaudaba impuestos, mantenía una tropa propia y entregaba al sultán la parte excedente del ingreso (el fawāzīl). Con el tiempo, la autoridad central sobre los muftíes se reforzó, limitando su autonomía.

Administración local

Las unidades más pequeñas eran los shik (distritos) y, posteriormente, los sarḵār. Cada shik estaba a cargo de un āmil que garantizaba el orden y la recaudación. Las aldeas se organizaban en grupos de sadi (≈100 aldeas) y chaurāsī (≈84 aldeas), supervisados por un āmir‑e‑sada o un chowdhary.

Sistema judicial

El sultán era la autoridad suprema, pero la administración de justicia se llevaba a cabo mediante el Diwan‑e‑Kajā, encabezado por el kājī‑e‑mumalīk (juez principal). En los iqtas y sūbas, los kājīs locales resolvían litigios bajo la supervisión del sultán. Las penas eran severas: amputaciones, ejecución o confiscación de bienes.

Fuerzas armadas y esclavitud

El ejército se organizó siguiendo el modelo mongol, con una jerarquía de diez a diez (sar‑e‑khel → sipahsālār → amīr → malik → khān). La esclavitud jugó un papel temporalmente importante; bajo Iltutmish y Firoz Tughluq se utilizó para abastecer talleres reales y la administración.

Patrimonio real y departamentos especializados

Los sultanes mantuvieron una serie de talleres (fabricación de ropa, armas, manuscritos) dirigidos por maliks o khans. Existían también departamentos de construcción (Diwan‑e‑Imārat), de finanzas (Diwan‑e‑Waqf), de beneficencia (Diwan‑e‑Khayrāt) y de inteligencia (Diwan‑e‑Barīd).

Conclusión

El Sultanato de Delhi combinó herencias persas, árabes y locales para crear un aparato administrativo complejo que, pese a su apariencia de dependencia del califato, funcionó de manera relativamente autónoma hasta su desaparición a principios del siglo XVI.

Publicación siguiente