Primeros contactos (siglo XVI)
Los primeros musulmanes aparecen en América en el siglo XVI, acompañando a los exploradores españoles que conquistaban el Nuevo Mundo. Algunos de estos viajeros eran soldados, artesanos o intérpretes de origen norteafricano o del Oriente Próximo.
Los esclavos africanos
Durante el comercio transatlántico de esclavos, miles de africanos musulmanes fueron llevados a las colonias británicas y estadounidenses. A pesar de la imposición del cristianismo, muchos mantuvieron sus prácticas y transmitieron la fe a sus descendientes, convirtiéndose en un pilar silencioso de la presencia islámica en el continente.
Oleada de inmigración del siglo XIX y principios del XX
Entre finales del siglo XIX y principios del XX, llegaron a EE. UU. inmigrantes de países mayoritariamente musulmanes, como Líbano, Siria y el Imperio Otomano (actual Turquía). Estos grupos fundaron las primeras mezquitas y organizaciones comunitarias, estableciendo barrios islámicos en ciudades como Detroit, Nueva York y Chicago.
Inmigración reciente
Desde la segunda mitad del siglo XX, la comunidad musulmana se diversificó con la llegada de personas provenientes del sur de Asia (Pakistán, India, Bangladesh), África Occidental (Nigeria, Senegal) y el sudeste asiático (Indonesia, Malasia). Esta nueva ola incrementó la presencia de mezquitas, centros culturales y universidades islámicas en todo el país.
Cifras actuales
Según estimaciones de 2017, EE. UU. alberga alrededor de 3,45 millones de musulmanes, lo que representa aproximadamente el 1,1 % de la población total. La comunidad sigue creciendo y desempeña un papel cada vez más visible en la vida social, política y cultural del país.