Primera Guerra Mundial (1914‑1918)
1. Alemania
En ese periodo Alemania era mayoritariamente protestante, predominando el luteranismo. La Iglesia protestante alemana apoyó el conflicto ofreciendo guía espiritual a los soldados y presentándolo como una lucha contra los supuestos enemigos del cristianismo.
2. Austria‑Hungría
El imperio estaba mayoritariamente católico. El clero católico defendió la guerra como una defensa de los valores católicos frente al avance del secularismo y el protestantismo en Europa.
3. Imperio ruso
Rusia era predominantemente ortodoxa. La Iglesia Ortodoxa rusa enmarcó la contienda como una misión sagrada para proteger la fe ortodoxa y expandir su influencia en los Balcanes.
4. Imperio otomano
Mayoritariamente musulmán, el Imperio otomano se alió a las Potencias Centrales apelando a la defensa de tierras islámicas y del califato, utilizando la fe como argumento de legitimidad.
Segunda Guerra Mundial (1939‑1945)
1. Alemania nazi
El régimen nazi manipuló símbolos y retórica cristiana para justificar su ideología y políticas antisemitas, pero persiguió y controló a las iglesias que se oponían a sus planes.
2. Japón
El Estado shintoísta fue instrumentalizado para la expansión militarista. Se modificaron enseñanzas sintoístas para glorificar al emperador y al concepto de “viento divino” (kamikaze).
3. Otras confesiones religiosas
Durante la guerra, minorías religiosas – judíos, cristianos y musulmanes – sufrieron persecución y discriminación en varios países. No obstante, no todos los miembros de esas comunidades apoyaron o legitimaron el conflicto.
En resumen, aunque las motivaciones religiosas no fueron la causa principal de las Guerras Mundiales, ciertos sentimientos y discursos religiosos influyeron en la moral y el respaldo popular en algunos sectores.