Descendencia patrilineal
La línea de sucesión se trazaba por el padre; solo los hijos varones podían heredar la propiedad.
Tamaño de la familia
El número medio de hijos por familia rondaba entre cinco y siete.
Las familias numerosas disponían de más mano de obra para la agricultura.
Organización del hogar
Varias generaciones –abuelos, padres e hijos solteros– convivían bajo el mismo techo.
Los hogares multigeneracionales eran típicos, sobre todo en el norte de China.
Roles familiares
Patriarca: el padre era la cabeza del hogar y tomaba las decisiones importantes.
Hijo mayor: estaba destinado a suceder al padre y a dirigir el negocio o la granja familiar.
Madre: se encargaba de la gestión del hogar y de la educación de los niños.
Hijas: ayudaban a su madre con las tareas domésticas y, una vez casadas, abandonaban la casa para vivir con sus esposos.
Culto a los antepasados
Las familias chinas rendían veneración a sus antepasados mediante altares en el interior de la vivienda.
Se realizaban oraciones diarias y ofrendas de alimentos e incienso, con la creencia de que esto aseguraba el bienestar y la prosperidad del linaje.