Contexto histórico
Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de los Estados Unidos ordenó el internamiento de ciudadanos y residentes de origen japonés, conocidos como japoneses estadounidenses, después del ataque a Pearl Harbor. Esta medida también afectó a algunos ciudadanos peruanos de ascendencia japonesa que vivían en EE. UU.
Los campos de internamiento estaban ubicados principalmente en la costa occidental del país y su objetivo era, según la autoridad militar, prevenir supuestas amenazas a la seguridad nacional.
Es importante señalar que este proceso no tiene ninguna relación con la situación de los japoneses que vivían en Canadá, quienes fueron objeto de políticas diferentes.