Uso de paracaídas por espías en la Segunda Guerra Mundial
En la práctica, los agentes de la inteligencia rara vez descendían en paracaídas sobre territorio enemigo.
La mayoría de los espías eran introducidos mediante métodos de contrabando: embarcaciones, rutas terrestres ocultas o contactos locales.
Los lanzamientos en paracaídas suponían un riesgo extremo y sólo se empleaban en situaciones de urgencia absoluta, cuando otras vías resultaban inviables.