Old Chinese (Chino Antiguo)
El primer registro del idioma chino es el Old Chinese, hablado durante la dinastía Shang (c. 1600–1046 a.C.). Se trataba de un idioma tonal con una gramática relativamente sencilla. La escritura empleada era el piedra de los huesos oráculos, un sistema logográfico usado para registrar conjuros y divinaciones sobre huesos de animales y caparazones de tortuga.
Middle Chinese (Chino Medio)
El siguiente nivel importante es el Middle Chinese, hablado en la época de la dinastía Han (206 a.C.–220 d.C.). Este idioma también era tonal, pero su estructura gramatical se volvió más compleja que la del Old Chinese. La escritura se basaba en el cursive script (cursiva) desarrollado durante el período Han, ofreciendo una forma más estandarizada y uniforme de transcripción que el antiguo script de huesos.
Modern Chinese (Chino Moderno)
La fase contemporánea del idioma es el Chino Moderno, que hoy lo hablan más de mil millones de personas en todo el mundo. Continúa siendo tonal y posee una gramática avanzada. Su sistema de escritura se basa en los caracteres simplificados, creados en el siglo XX para facilitar la lectura y la escritura. Estos simplificados se derivan de los caracteres tradicionales, reduciendo el número de trazos sin perder su significado.
Resumen histórico
Desde los antiguos huesos oráculos hasta los caracteres simplificados, el idioma chino ha evolucionado a lo largo de más de tres milenios, manteniendo siempre su distintiva musicalidad tonal y una rica herencia cultural.