Ataque a Pearl Harbor
El 7 de diciembre de 1941, aviones del Servicio Aéreo de la Armada Imperial Japonesa lanzaron un ataque sorpresa contra la base naval estadounidense en Pearl Harbor, Hawái. El día siguiente, EE. UU. declaró la guerra a Japón, ingresando formalmente a la Segunda Guerra Mundial.
Movilización e industrialización
El gobierno estadounidense puso en marcha una movilización masiva de recursos y transformó la industria civil en una maquinaria bélica. Fábricas de automóviles, textiles y otras se reconvirtieron para producir tanques, aviones, barcos y municiones a gran escala.
Formación de la coalición aliada
EE. UU. se unió a Gran Bretaña, la Unión Soviética, China y demás naciones para crear la coalición aliada, que más tarde sería la base de la Organización de las Naciones Unidas, con el objetivo de derrotar a las potencias del Eje.
Operaciones militares en el Pacífico
Las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo una serie de campañas decisivas en el teatro del Pacífico: la Batalla de Midway, la campaña de las Islas Gilbert y Marshall, las invasiones de Guadalcanal, las Islas Marianas y Filipinas, entre otras. Estas ofensivas fueron clave para detener el avance japonés.
Bombas atómicas
En agosto de 1945, EE. UU. lanzó bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki. Las explosiones provocaron la muerte de cientos de miles de civiles y forzaron la rendición incondicional de Japón, poniendo fin al conflicto.
Ocupación y reconstrucción de Japón
Tras la capitulación japonesa, EE. UU. ocupó el país hasta 1952. Durante la ocupación se instauró una nueva constitución, se promovieron reformas agrarias y económicas, y se apoyó la democratización y la reconstrucción de la infraestructura japonesa.