La llamada cláusula elástica, también conocida como la Cláusula de Necesidad y Conveniencia, no fue invocada específicamente al momento de la Compra de Luisiana.
Esta adquisición territorial se realizó mediante el Tratado de París de 1803, negociado entre los Estados Unidos y Francia, y no dependió de una autorización explícita bajo la cláusula elástica.