Población colonial de Nueva York
Durante la época colonial, la población de Nueva York experimentó un crecimiento sostenido. A principios del siglo XVII, cuando los primeros colonos europeos arribaron, los registros indican que la población era de apenas unas pocas centenas; sin embargo, a mediados de ese siglo se estima que había alrededor de 10 000 habitantes.
Al llegar a la mitad del siglo XVIII, justo antes de la Revolución, la cifra había superado los 100 000 residentes. La mayor parte de la población se concentraba en la zona sur de la colonia, particularmente en la ciudad de Nueva York, que ya se perfilaba como el principal centro urbano del territorio.