División inicial del Congreso
Durante gran parte de la historia temprana de EE. UU., el Congreso estuvo dividido sobre la esclavitud. Los estados del Sur defendían su continuidad, mientras que los del Norte la rechazaban.
Compromisos políticos
Esta polarización dio lugar a importantes acuerdos, como el Compromiso de Misuri de 1820 y la Ley Kansas‑Nebraska de 1854.
Aumento de las tensiones (mediados del siglo XIX)
Al intensificarse el conflicto entre Norte y Sur, la Cámara se volvió aún más fragmentada. Los representantes sureños amenazaron con separarse de la Unión si el gobierno federal intentaba interferir con la esclavitud en sus estados. Para evitar la secesión, el Congreso aprobó la Ley de Esclavos Fugitivos de 1850, obligando a los estados del Norte a colaborar en la captura y devolución de esclavos escapados.
Elección de Lincoln y la ruptura definitiva
En 1860, Abraham Lincoln ganó la presidencia con una plataforma que se oponía a la expansión de la esclavitud en los nuevos territorios. Su victoria provocó la secesión de once estados del Sur y desencadenó la Guerra Civil estadounidense.
Fin de la esclavitud
La guerra concluyó en 1865 con la victoria de la Unión. Como consecuencia, la esclavitud fue abolida en todo el país mediante la Decimotercera Enmienda de la Constitución. El Congreso jugó un papel central al aprobar la Proclamación de Emancipación, la propia enmienda y al respaldar el esfuerzo bélico de la Unión.