La Revolución Industrial fue un periodo de intensos cambios tecnológicos y sociales que se desarrolló entre finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Características principales
- Transición de la producción artesanal a la producción mecanizada.
- Introducción de nuevas fuentes de energía, como el vapor y el carbón, que incrementaron la productividad de las fábricas.
- Rápido crecimiento de las ciudades, impulsado por el aumento demográfico y la demanda de mano de obra.
- Innovaciones en el transporte: barcos de vapor, canales y ferrocarriles que facilitaron el traslado de mercancías y personas.
Orígenes y expansión
El proceso comenzó en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, gracias a su abundancia de carbón, su red bancaria y su marco legal favorable. Posteriormente se difundió a Francia, Estados Unidos, Alemania y otras naciones industrializadas.
Se considera que la era industrial concluyó con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, que marcó el inicio de una nueva fase económica.