La milicia se entiende como un ejército de ciudadanos convocado en situaciones de necesidad, generalmente para complementar a las fuerzas armadas regulares.
- Formada por ciudadanos: Está compuesta principalmente por civiles, no por soldados profesionales. Reciben entrenamiento básico en habilidades militares, aunque su experiencia suele ser menor que la de las tropas regulares.
- Organización local: Los cuerpos se estructuran a nivel local—ciudad, condado o región—lo que les brinda cierta autonomía y control comunitario.
- Carácter temporal: Se levanta por un periodo limitado, como durante una guerra o disturbios civiles, y se disuelve una vez que desaparece la amenaza.
- Servicio voluntario (u obligatorio en emergencias): En la mayoría de los casos la participación es voluntaria, aunque en situaciones de emergencia nacional puede imponerse el servicio obligatorio.
- Gran diversidad: Integra a personas de distintos ámbitos—agricultores, comerciantes, artesanos y demás miembros de la comunidad.
- Propósito defensivo: Su misión principal es proteger a la población local y mantener el orden público.
- Flexibilidad organizativa: Puede adaptarse rápidamente a las necesidades específicas del momento.
- Entrenamiento a tiempo parcial: Los milicianos realizan ejercicios y capacitaciones de forma esporádica para conservar sus habilidades básicas.
- Control y liderazgo locales: Son dirigidos por líderes o oficiales de la zona, elegidos y respetados por la comunidad, lo que refuerza la rendición de cuentas.
- Apoyo de las fuerzas regulares: En ocasiones reciben asistencia de las fuerzas armadas profesionales en entrenamiento, logística y equipamiento.