Costo del pasaje
En 1750, el precio estimado de un viaje de ida desde la Inglaterra colonial a la América era de entre £5 y £15 (libras británicas). Este importe cubría, en la mayoría de los casos, el pasaje a bordo de un buque mercante.
El trayecto transatlántico podía durar entre 6 y 12 semanas, dependiendo de la ruta, el clima y la temporada.
Factores que influían en el precio
Los valores indicados son aproximados; variaban según el barco, la época del año y otras circunstancias. Además, los viajeros solían afrontar cargos adicionales por provisiones y servicios durante el viaje.
Gastos complementarios habituales
- Alimentación y bebida: Los pasajeros normalmente llevaban su propia comida o la compraban en los almacenes del barco, lo que implicaba un coste extra.
- Equipaje: Se permitía una cantidad limitada de equipaje; el exceso generaba tarifas adicionales.
- Cabina: Algunas naves ofrecían camarotes privados, que eran más caros que las áreas comunes como el “steerage” o los hamacas.
- Servicios médicos: Si alguien enfermaba, el acceso al cirujano del barco podía suponer un cargo adicional.
Viajeros bajo contrato de servidumbre
Debido al elevado coste y a las duras condiciones del cruce, muchas personas optaron por emigrar como sirvientes contratados (indentured servants). Firmaban un contrato de servidumbre por 4 a 7 años a cambio de que el patrón cubriera su pasaje.
Conclusión
Viajar de Inglaterra a las colonias americanas en el siglo XVIII requería una inversión económica significativa y conllevaba sacrificios personales. Los gastos podían superar fácilmente los £15 iniciales cuando se añadían los costos adicionales y la incertidumbre del viaje.