Para sufragar la Guerra Civil estadounidense, el gobierno adoptó una serie de medidas financieras que combinaron impuestos, emisión de deuda, venta de tierras y apoyo externo.
1. Aumento de impuestos
Se incrementaron gravámenes sobre tabaco, alcohol y artículos de lujo. En 1862 se introdujo por primera vez el impuesto sobre la renta, con tasas del 3 % al 5 % para ingresos superiores a un umbral establecido.
2. Leyes de ingresos (Revenue Acts)
La Ley de Ingresos de 1862 instauró impuestos internos a productos manufacturados y servicios. Fue modificada en 1864 y 1865, elevando las tasas y ampliando la base gravable.
3. Creación del Servicio de Rentas Internas (IRS)
En 1862 se fundó el IRS para supervisar y cobrar los nuevos tributos, auditando declaraciones y recaudando los ingresos generados.
4. Emisión de papel moneda
El gobierno imprimió billetes para cubrir los gastos bélicos, lo que provocó inflación y alza de precios.
5. Emisión de bonos
Se vendieron bonos del gobierno a inversores nacionales e internacionales, prometiendo el pago de intereses y el reembolso del capital en fechas futuras, lo que incrementó la deuda pública.
6. Pagos en especie
Se aceptaron suministros como alimentos y caballos de agricultores y comerciantes a cambio de créditos fiscales o como forma de pago.
7. Venta acelerada de tierras públicas
El Estado ofreció terrenos federales a precios reducidos para generar ingresos rápidos.
8. Leyes bancarias
Las Leyes Bancarias Nacionales de 1863 y 1864 regulaban el sistema financiero, facilitaban la emisión de bonos y atraían inversiones.
9. Préstamos y donaciones extranjeras
La Unión obtuvo créditos y donaciones de banqueros europeos, sobre todo franceses, y de particulares adinerados que apoyaban la causa del Norte.
10. Confiscación de bienes
En algunos casos, las fuerzas de la Unión incautaron propiedades y objetos de valor pertenecientes a confederados o simpatizantes del Sur para financiar la guerra.
Estas estrategias procuraron los recursos necesarios para mantener ejércitos, adquirir suministros y sostener la economía durante el conflicto, dejando como legado una deuda sustancial e inflación prolongada.