El auge del crimen organizado
Una de las consecuencias más significativas de la Ley Seca en Estados Unidos durante los años veinte fue el crecimiento del crimen organizado.
Al prohibirse la producción, el transporte y la venta de alcohol, surgió un amplio mercado negro. Bandas criminales, como la de Al Capone en Chicago, aprovecharon la oportunidad para contrabandear licor y recurrir a la violencia para eliminar a la competencia.
Estas actividades ilícitas generaron enormes beneficios para las organizaciones criminales y contribuyeron a un marcado deterioro del orden público.