Antes de la Guerra Civil estadounidense, tanto el Norte como el Sur intentaron, sin éxito, evitar el conflicto mediante una serie de compromisos y decisiones políticas.
Compromiso de 1850
Propuesto por el senador Henry Clay, este paquete de medidas buscaba resolver la cuestión de la esclavitud en los territorios obtenidos tras la guerra con México. Admitió a California como estado libre, organizó los territorios de Nuevo México y Utah sin especificar la condición de la esclavitud, e incluyó la Ley de Fugitivos, que obligaba a devolver a los esclavos escapados a sus dueños.
Ley Kansas‑Nebraska de 1854
Esta ley anuló el Compromiso de Misuri de 1820 y estableció la soberanía popular, permitiendo a los habitantes de Kansas y Nebraska decidir si permitían la esclavitud. El resultado fue la formación de facciones pro‑esclavitud y anti‑esclavitud en Kansas, desencadenando la violenta confrontación conocida como “Kansas sangriento”.
Sentencia Dred Scott vs. Sandford (1857)
En este histórico fallo de la Corte Suprema, se declaró que los afroamericanos, libres o esclavizados, no eran ciudadanos y, por tanto, no podían presentar demandas en tribunales federales. La decisión avivó aún más las tensiones al negar la posibilidad de ciudadanía y limitar la expansión de la esclavitud.
Debates Lincoln‑Douglas de 1858
Durante la campaña senatorial en Illinois, Abraham Lincoln y Stephen Douglas mantuvieron siete debates sobre la esclavitud. Lincoln abogó por contener y eventualmente abolir la esclavitud, mientras que Douglas defendió la soberanía popular, permitiendo que cada estado decidiera su postura.
Todos estos intentos de conciliación fracasaron, y las crecientes tensiones entre Norte y Sur culminaron en la Guerra Civil, que estalló en 1861.