La victoria en la batalla de Fort Ticonderoga representó un hito decisivo para los colonos al inicio de la Guerra de Independencia. Sus repercusiones fueron múltiples:
- Elevación de la moral: El triunfo proporcionó al ejército y a la población civil un impulso necesario de confianza después de varias derrotas, demostrando que era posible vencer a los británicos.
- Motivación de otras colonias: El éxito animó a otras provincias a sumarse al esfuerzo bélico, al evidenciar que la resistencia conjunta podía lograr resultados.
- Control de un fuerte estratégico y sus recursos: Al capturar Fort Ticonderoga, los estadounidenses aseguraron el control del lago Champlain y el acceso al valle del río Hudson, además de obtener un amplio arsenal de armas, municiones y cañones que más tarde abastecieron a Boston.
- Inspiración para la Declaración de Independencia: La victoria reforzó la determinación de los líderes coloniales y alimentó la confianza que culminaría en la declaración de independencia al año siguiente.
- Fortalecimiento de alianzas internacionales: El hecho llamó la atención de potencias extranjeras, especialmente Francia, que comenzó a brindar apoyo clandestino al causa americana.
En conjunto, la conquista de Fort Ticonderoga tuvo un efecto profundo en la Revolución, impulsando la moral, asegurando recursos esenciales, inspirando la independencia y atrayendo apoyo externo.