Periodo colonial temprano
Durante los primeros años de colonización la mayoría de los habitantes se consideraban súbditos leales al rey de Gran Bretaña. Valoraban la protección, el comercio y el acceso a los mercados que ofrecía el imperio.
Aumento de las tensiones
Con el tiempo surgieron conflictos entre los colonos y el gobierno británico. Las regulaciones económicas, los impuestos sin representación y las limitaciones a la autogobernanza generaron un creciente descontento.
Los años 1760
La década de 1760 marcó un punto de inflexión. El Stamp Act de 1765, la Masacre de Boston en 1770 y el Boston Tea Party de 1773 intensificaron la oposición y avivaron la idea de independencia.
El lema “No hay impuestos sin representación” se convirtió en el grito de unión de los colonos que consideraban injusta la tributación sin voto.
Periodo prerevolucionario
En los años previos a la guerra, el deseo de separarse de Gran Bretaña se volvió más fuerte. Pamfletos como “Sentido común” de Thomas Paine (1776) defendían la ruptura total y difundían los principios de libertad, igualdad y autogobierno.
Muchos colonos empezaron a identificarse como “americanos” en lugar de “súbditos británicos”, abrazando la visión de una nueva nación.
Los leales al trono
No todos apoyaron la independencia. Un número significativo, conocidos como leales o tories, mantuvieron su fidelidad a la Corona, temiendo la incertidumbre de la revolución y valorando sus lazos económicos y culturales con Gran Bretaña.
Conclusión
El apoyo a la independencia variaba entre los colonos. Si bien la insatisfacción y los actos de protesta incrementaron el respaldo al movimiento separatista, una parte importante de la población siguió siendo leal al rey.