Durante el periodo comprendido entre 1870 y 1950, las actitudes predominantes en Estados Unidos pueden resumirse en los siguientes aspectos:
1. Tendencia aislacionista y enfoque interno
Los Estados Unidos se mostraron mayormente aislacionistas, evitando involucrarse activamente en asuntos internacionales y centrando sus esfuerzos en la expansión territorial y en la resolución de problemas internos.
2. Orgullo nacional y autosuficiencia
Predominaba un fuerte sentimiento de orgullo nacional. Muchos estadounidenses consideraban a su país como la nación más grande del mundo y creían que debía depender de sí mismo sin buscar ayuda externa.
3. Miedo al comunismo y a la influencia extranjera
El temor al comunismo y a la intervención de potencias extranjeras se convirtió en una preocupación constante, lo que más tarde alimentó la política de contención y la Guerra Fría.
4. Escasa valoración de otras culturas
Existía una falta de comprensión y aprecio por las culturas distintas a la estadounidense; a menudo se percibían como inferiores y no se mostraba interés en aprender de ellas.
5. Creencia en la supremacía blanca
La idea de que los estadounidenses blancos eran superiores a otras razas justificó la discriminación y la segregación contra afroamericanos, asiático‑americanos y otras minorías.
6. Optimismo sobre el futuro
Muchos ciudadanos mantenían una visión optimista, convencidos de que Estados Unidos estaba destinado a la grandeza y que continuaría prosperando y avanzando.