El Compromiso Federal
El Compromiso Federal, también llamado Gran Compromiso o Compromiso de Connecticut, fue un acuerdo fundamental alcanzado durante la Convención Constitucional de Filadelfia en 1787. Resolvíó el enfrentamiento entre los estados grandes y los pequeños sobre la forma de representación en el nuevo Congreso de los Estados Unidos, permitiendo la ratificación de la Constitución y la creación de un poder legislativo bicameral compuesto por la Cámara de Representantes y el Senado.
Puntos clave del Compromiso Federal
1. Congreso bicameral
Se estableció un Congreso de dos cámaras: la Cámara de Representantes y el Senado, satisfaciendo las principales demandas de ambos bloques de estados.
2. Representación proporcional en la Cámara
Los miembros de la Cámara de Representantes serían elegidos directamente por el pueblo, con un número de diputados proporcional a la población de cada estado. Esta fórmula favoreció a los estados más poblados.
3. Representación igualitaria en el Senado
Cada estado tendría dos senadores, sin importar su población. Esta disposición garantizó a los estados pequeños una voz equivalente en la legislatura.
4. Compromiso de los tres quintos
Para resolver la cuestión de la esclavitud, se acordó contar a tres quintos de la población esclava al determinar la población total de un estado para la representación en la Cámara. Este cálculo benefició a los estados del sur, aumentando su poder político.
5. Proceso de ratificación
Según el acuerdo, la Constitución se ratificaría cuando al menos nueve estados la aprobasen en convenciones especiales, equilibrando la preferencia de los estados pequeños por una mayoría calificada y la de los estados grandes por una mayoría simple.
En conjunto, el Compromiso Federal unió a los estados con intereses contrapuestos y abrió el camino para la adopción de la Constitución, demostrando la disposición de los Padres Fundadores a ceder y buscar soluciones comunes que han perdurado hasta hoy.