Respuesta
En 1949 existían campos de concentración en Corea del Norte, conocidos como kwanliso. Estos recintos albergaban a presos políticos, disidentes religiosos y a otras personas consideradas “indeseables”.
Las condiciones eran extremadamente duras: muchos internos morían de hambre, enfermedades o ejecuciones. Según estimaciones, cientos de miles de personas perdieron la vida en los campos norcoreanos entre 1945 y 1953.