Enmienda 13 (ratificada en 1865)
Fin de la esclavitud
Abolió la esclavitud y la servidumbre involuntaria en EE. UU. Prohibió la obligación de mantener a una persona en condición de servidumbre, salvo como castigo por un delito del que haya sido condenada legalmente.
Garantizó que todas las personas, sin importar su raza o condición previa, gozan de igual protección bajo la ley.
Enmienda 14 (ratificada en 1868)
Definición de ciudadanía y protección igualitaria
Revocó la sentencia de Dred Scott, estableciendo que toda persona nacida o naturalizada en EE. UU., incluidos los antiguos esclavos, es ciudadano y tiene derecho a la protección e igualdad procesal.
Cláusula de protección igualitaria: impide que cualquier estado niegue a cualquier persona la igual protección de las leyes.
Cláusula de privilegios e inmunidades: protege derechos fundamentales como viajar, contratar, demandar y otras libertades civiles contra interferencias estatales.
Enmienda 15 (ratificada en 1870)
Derecho al voto
Prohíbe a los estados negar el derecho al voto por motivos de raza o color.
Amplió el sufragio a los hombres afroamericanos, permitiendo a millones de ex‑esclavos participar en la democracia.
El voto quedó garantizado para todos los ciudadanos varones, sin distinción de raza, origen étnico o condición previa.
Aunque estas enmiendas marcaron un avance histórico, no eliminaron por completo la discriminación y la desigualdad que siguieron afectando a la población afroamericana. Fueron necesarios posteriores movimientos y leyes, como la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley de Derechos de Voto de 1965, para consolidar la igualdad racial y asegurar plenamente los derechos consagrados en las enmiendas 13, 14 y 15.