Respuesta
Durante la Guerra de Independencia de Texas (1835‑1836) México no estaba bajo un dictador. El país era una república federal y su jefe de Estado era el presidente Antonio López de Santa Anna.
Santa Anna, aunque a menudo ejercía un poder personal fuerte, ocupaba el cargo constitucional de presidente, no el de dictador. La estructura política de la época mantenía la idea de un gobierno republicano con instituciones federales.
Por lo tanto, la premisa de que existiera un dictador mexicano en ese conflicto es incorrecta; la autoridad máxima correspondía al presidente constitucional.