El discurso de Gettysburg no fue una residencia ni un evento donde Abraham Lincoln permaneciera en un lugar determinado; fue una breve alocución pronunciada el 19 de noviembre de 1863 en el Cementerio Nacional de Gettysburg, Pensilvania, durante la ceremonia de dedicación.
Lincoln se encontraba en el podio, frente a la multitud, y no "se quedó" en un sitio como una vivienda. Su intervención duró apenas dos minutos, pero dejó una huella imborrable en la historia de los Estados Unidos.