Expansión japonesa
Al iniciar 1942, Japón continuó su agresiva expansión en el Pacífico, tras haber conquistado gran parte del sudeste asiático. Sus objetivos incluían Filipinas, Birmania y Nueva Guinea.
Caída de Filipinas
En enero, las fuerzas japonesas invadieron las Filipinas, entonces posesión de EE. UU. A pesar de la resistencia filipina y americana, lograron ocupar Manila y obligar a los defensores a retirarse a la península de Bataan.
Marcha de la muerte de Bataan
Tras la rendición de Bataan en abril, alrededor de 76 000 prisioneros filipinos y estadounidenses fueron forzados a caminar en condiciones inhumanas. Decenas de miles murieron por hambre, enfermedades y malos tratos.
Incursión Doolittle
En abril, EE. UU. realizó el ataque Doolittle, una audaz operación aérea contra Tokio y otras ciudades japonesas, demostrando que la península continental podía ser alcanzada.
Batalla de Midway
Del 4 al 7 de junio, la Marina estadounidense, bajo el mando del almirante Chester Nimitz, infligió una derrota decisiva a la Armada Imperial japonesa, hundiendo cuatro portaaviones y aniquilando gran parte de su aviación.
Campaña de Guadalcanal
Impulsado por la victoria en Midway, en agosto EE. UU. lanzó un asalto anfibio a Guadalcanal, en las Islas Salomón. La campaña, que se prolongó varios meses, estuvo marcada por intensos combates terrestres, navales y aéreos.
Contraofensivas aliadas
El éxito en Guadalcanal revitalizó la moral aliada y marcó el inicio de una serie de contraofensivas que recuperaron territorios ocupados y empujaron la lucha hacia Japón.
Al cerrar 1942, Estados Unidos y sus aliados habían tomado la iniciativa en el teatro del Pacífico, aunque la guerra continuaría con feroces batallas en los años siguientes.