Durante la Segunda Guerra Mundial, varios Estados optaron por no involucrarse en el conflicto, manteniéndose al margen tanto del Eje como de los Aliados. A continuación, se presentan los países más destacados que conservaron su neutralidad.
Suiza
Suiza mantuvo su tradicional política de neutralidad durante todo el conflicto. Tanto los Aliados como el Eje respetaron esta postura, lo que permitió al país acoger a refugiados y servir como sede de negociaciones diplomáticas.
Suecia
Suecia también se declaró neutral. Aunque mantenía fuertes lazos económicos y culturales con Alemania, el gobierno sueco prefirió preservar su soberanía e independencia evitando participar en la guerra.
Irlanda
Irlanda adoptó la neutralidad debido a su delicada situación política e histórica. Tras lograr la independencia del Reino Unido, buscó mantenerse al margen de los conflictos internacionales.
Portugal
Portugal se mantuvo neutral pese a las presiones de ambos bandos. Su posición estratégica en la península ibérica le permitió equilibrar cuidadosamente las relaciones con los beligerantes.
Turquía
Al estallar la guerra, Turquía declaró neutralidad, aunque mantuvo contactos tanto con los Aliados como con el Eje. Finalmente, se unió a los Aliados en febrero de 1945, poco antes del final del conflicto.
Afganistán
Afganistán siguió una política de no intervención en los asuntos mundiales, permaneciendo neutral durante toda la guerra.
Es importante señalar que la neutralidad puede ser un concepto complejo. Algunos países, aunque oficialmente neutrales, ofrecieron apoyo económico o político a una de las partes, y otros cambiaron de postura a lo largo del conflicto.