1. Expansión ateniense
La guerra del Peloponeso se originó principalmente por el rápido crecimiento del poder de Atenas en Grecia. La ciudad había desarrollado una economía próspera, una marina dominante y un ejército competente, y se había convertido en el principal centro cultural del mundo helénico. Esta política expansionista amenazó directamente los intereses de Esparta y de las demás polis integrantes de la Liga del Peloponeso.
2. Disputas comerciales
El afán expansionista de Atenas alteró las rutas comerciales, sobre todo en el mar Egeo, rompiendo relaciones de larga data con otras ciudades griegas. Además, el control ateniense del estrecho del Helesponto generó tensiones económicas con varias polis que dependían de ese paso para su comercio.
3. Exclusión de Megara del imperio comercial ateniense
Megara, situada en la frontera de Ática, era una rival histórica de Atenas. La metrópoli impuso severas sanciones económicas a Megara y la expulsó de la Liga de Delos, alianza liderada por Atenas. Esta medida violó los términos de la Paz de Treinta Años pactada entre Esparta y Atenas, agravando aún más la relación entre ambas ciudades‑estado.
4. Conflicto de Corcira e intervención ateniense
En 433 a.C., Corcira (actual Corfú) y Epidamso (en la costa) se enzarzaron en una disputa por el control de esta última. Los corcirios, que contaban con una flota superior, solicitaron el apoyo de Atenas. La capital ateniense accedió a enviar barcos, lo que enfureció a Corinto, aliado de Esparta y de Epidamso. Esta intervención marcó un nuevo deterioro de las relaciones entre Esparta y Atenas.
5. Rebelión de Potidea y bloqueo ateniense
Potidea, colonia griega de la península de Calcídica, era aliada tributaria de Atenas, pero sus estrechos vínculos con Corinto, aliada de Esparta, despertaron sospechas de deslealtad. Atenas exigió que Potidea expulsara a los ciudadanos corintios, cortara sus lazos con Corinto y derribara parte de sus murallas. Ante la negativa, Atenas impuso un bloqueo naval que derivó en un asedio, una provocación directa que el Peloponeso consideró intolerable.
Estas tensiones y enfrentamientos culminaron en el estallido de la guerra del Peloponeso en 431 a.C., conflicto que se prolongó casi treinta años y marcó profundamente la historia de Grecia.