El armisticio del 11 de noviembre de 1918
La Primera Guerra Mundial llegó a su fin el 11 de noviembre de 1918, cuando se firmó un armisticio entre los Aliados —principalmente Francia, Reino Unido, Rusia, Italia, Japón y Estados Unidos— y Alemania. El alto el fuego entró en vigor a las 11:00 a.m., poniendo fin a los combates en el Frente Occidental.
Factores que condujeron al armisticio
Varios elementos convergieron: los éxitos militares de los Aliados, el colapso económico y político de Alemania y el creciente rechazo a la guerra tanto en el país germano como entre las naciones aliadas.
El fracaso de la ofensiva de primavera alemana
El detonante inmediato fue la Ofensiva de Primavera de 1918, que no logró sus objetivos y dejó al ejército alemán exhausto. En los meses siguientes, los Aliados lanzaron contraofensivas que empujaron a las fuerzas alemanas hacia atrás en todos los frentes.
Situación crítica de Alemania en octubre
Para octubre de 1918, el gobierno alemán se enfrentaba al colapso económico, al desánimo de la población y a la certeza de sus líderes militares de que la victoria era imposible. Así, comenzaron a explorar la posibilidad de una paz negociada.
Solicitud de armisticio y firma
El 5 de octubre de 1918, Alemania envió una nota a los Aliados solicitando un armisticio. Tras negociaciones, el acuerdo se firmó el 11 de noviembre, poniendo fin a los combates, aunque no a la guerra formalmente.
El tratado de paz definitivo
El armisticio fue solo un alto al fuego provisional. La paz oficial llegó con el Tratado de Versalles, firmado el 28 de junio de 1919, que puso fin legalmente a la Primera Guerra Mundial.