Varios acontecimientos y tendencias convergieron para que Estados Unidos abandonara su postura neutral y declarara la guerra a Alemania en 1917. A continuación se analizan los principales factores.
Hundimiento del RMS Lusitania (1915)
El 7 de mayo de 1915 el transatlántico británico RMS Lusitania fue torpedeado por un submarino alemán, provocando la muerte de 1 198 personas, entre ellas 128 ciudadanos estadounidenses. El episodio generó una gran indignación en la opinión pública norteamericana y aumentó la presión para que el país participara en el conflicto.
Telegrama Zimmermann (enero 1917)
Los servicios de inteligencia británicos interceptaron y descifraron un mensaje del canciller alemán Arthur Zimmermann dirigido al embajador en México. En él, Alemania proponía una alianza con México para atacar a Estados Unidos, ofreciendo apoyo para recuperar territorios perdidos en el suroeste americano. La publicación del telegrama provocó una oleada de temor y hostilidad hacia Alemania.
Reanudación de la guerra submarina sin restricciones (febrero 1917)
En febrero de 1917 Alemania anunció la vuelta a la guerra submarina sin restricciones en el Atlántico, lo que significaba que sus U‑boat atacarían cualquier barco, incluso civiles, sin previo aviso. Esta política puso en riesgo la navegación estadounidense y provocó la pérdida de varios barcos y ciudadanos estadounidenses.
Opinión pública y temor a una victoria alemana
Para principios de 1917 la mayoría de los estadounidenses ya apoyaba la entrada en la guerra. Los tres eventos anteriores, junto con el miedo a que una victoria alemana alterara el equilibrio de poder y amenazara los intereses estadounidenses, consolidaron la decisión de Washington de declarar la guerra.
En conjunto, el hundimiento del Lusitania, el telegrama Zimmermann, la guerra submarina ilimitada y la creciente presión de la opinión pública fueron los elementos decisivos que obligaron a Estados Unidos a participar en la Primera Guerra Mundial.