Estados Unidos decidió anexar Filipinas a finales del siglo XIX por una combinación de intereses económicos, estratégicos y políticos.
1. Intereses económicos
Filipinas contaba con recursos valiosos como madera, azúcar, cáñamo y minerales. El control de estos productos prometía beneficios comerciales y de inversión para los empresarios estadounidenses.
2. Ubicación estratégica
Situada en el corazón del Pacífico, Filipinas ofrecía una base naval que facilitaba la proyección de poder estadounidense en Asia‑Pacífico y garantizaba rutas marítimas seguras.
3. Búsqueda de prestigio y poder
El imperialismo era percibido como una forma de afirmar el estatus de los EE. UU. como potencia mundial. Poseer colonias demostraba fuerza y ampliaba la influencia internacional.
4. Destino manifiesto
Algunos defensores de la expansión sostenían que era la misión de Estados Unidos difundir sus valores, instituciones y cultura, y veían en Filipinas una oportunidad para cumplir ese “destino”.
5. Motivos humanitarios
Existía la creencia de que la presencia estadounidense traería progreso, educación y democracia, y que era una obligación moral “civilizar” al pueblo filipino.
6. Influencia de la Marina y los empresarios
Figuras como el almirante George Dewey y magnates con intereses comerciales presionaron para la anexión, argumentando que la marina necesitaba una base en el Pacífico y que la economía estadounidense se beneficiaría de la región.