Infancia y primeros años
Don Miguel Grau Seminario nació el 27 de julio de 1834 en la ciudad de Piura. Su padre, Juan Manuel Grau y Berrío, era de origen catalán, nacido en Cartagena de Indias y había participado como teniente coronel en la Expedición de Liberación del Norte liderada por Simón Bolívar. Tras la independencia, se quedó en Perú y adquirió la nacionalidad peruana. Su madre fue Luisa Seminario del Castillo.
Cuando Miguel tenía ocho años, la familia se estableció en Paita, donde su padre trabajó en la aduana. Sin educación formal, el joven quedó bajo la tutela del capitán Manuel Francisco Herrera, a bordo de la brigada colombiana Tescua. Allí descubrió su pasión por el mar; a los diez años realizó su primer viaje marítimo hacia Panamá, sobreviviendo a un naufragio que quedó grabado en su memoria.

Inicios en la Marina
El 14 de mayo de 1854 ingresó a la Marina como guardiamarina. Realizó sus primeras travesías a bordo del vapor Rímac, la nave insignia de la armada peruana de la época, y luego en el Apurímac, alcanzando el rango de teniente de fragata en 1856.
Vida personal y carácter
En 1867 solicitó el alta de la Marina y se casó con Dolores Cavero y Núñez en la Catedral de Lima; la pareja tuvo diez hijos. Según testimonios contemporáneos, Grau era de estatura media, complexión robusta, piel morena y barba negra. Era descrito como una persona sencilla, profundamente religiosa y humilde, que rechazaba la avaricia, la ira y el orgullo, y se consideraba "un pobre marinero al servicio de su patria".
Carrera militar antes de la Guerra del Pacífico
En 1868 volvió a la Marina, fue ascendido a capitán de fragata y tomó el mando del monitor Huáscar. En 1872 defendió la legitimidad del gobierno civil de Manuel Pardo frente a los hermanos Gutiérrez. En 1876 dejó el Huáscar para ser electo diputado por la provincia de Paita, cargo que desempeñó hasta 1878. Ese mismo año fue nombrado Comandante General de la Marina por el presidente Mariano Ignacio Prado.
Guerra del Pacífico y el Huáscar
El 5 de abril de 1879 Chile declaró la guerra contra Perú y Bolivia. La alianza naval estaba compuesta únicamente por la Marina peruana, pues Bolivia no poseía buques. La flota chilena contaba con dos acorazados (Almirante Cochrane y Blanco Encalada), dos corbetas y cuatro barcos de madera; la peruana disponía del monitor Huáscar, la fragata Independencia y cuatro barcos menores.

Batalla de Iquique (21 de mayo de 1879)
En Iquique, el Huáscar bajo el mando de Grau derribó al Esmeralda chileno, hiriendo al comandante Arturo Prat. Simultáneamente, la fragata Independencia encalló frente a la corbeta Covadonga. A pesar de la pérdida peruana de la Independencia, la acción mostró la valentía de los marinos peruanos, quienes asistieron a los sobrevivientes chilenos mientras la Covadonga atacaba a los náufragos.
Hazañas del Huáscar (mayo‑octubre 1879)
- Destrucción del buque chileno Clorinda en Mejillones.
- Bombardeo de Antofagasta.
- Captura de los buques Coquimbo y Emilia.
- Incursiones contra Covadonga, Cochrane, Magallanes y Abtao.
- Captura del transportador Rímac, que transportaba armas, municiones y 400 toneladas de carbón.

Batalla de Angamos (8 de octubre de 1879)
El Huáscar fue localizado entre Antofagasta y Mejillones por una patrulla chilena compuesta por Blanco Encalada, Covadonga y Matías Cousiño. Tras evadir a estos, el monitor quedó rodeado por otras tres naves chilenas (Cochrane, O'Higgins y Loa). El Huáscar luchó solo contra seis buques durante una hora y diez minutos, hasta que un proyectil alcanzó su torre de mando, provocando la muerte de Grau y la captura del navío.
Testimonio chileno
Un marinero chileno que observó la batalla desde el Loa describió los daños del Huáscar en detalle, señalando la destrucción de la torreta, los cañones y gran parte de la estructura del buque.
Últimos momentos y ascenso a almirante
Al momento de su muerte, Grau había sido promovido a contraalmirante, pero, al desembarcar en Arica el 31 de agosto, decidió no portar la insignia de rango para permanecer al mando del Huáscar. Así, falleció vistiendo el uniforme de capitán, tal como recordaron sus compañeros.
Homenajes póstumos
Sus restos fueron repatriados a Perú el 15 de julio de 1890 y, en 1908, depositados en la Cripta de los Héroes de Lima. En 1943 se inauguró un monumento en la avenida que lleva su nombre. En 1967 se creó el título honorífico de Gran Almirante del Perú, otorgado de manera póstuma al "Caballero del Mar".