El Barón de Mauá, Irineu Evangelista de Sousa, fue una de las figuras más ilustres de la historia de Brasil: comerciante, armador, industrial, banquero, diplomático y ferviente opositor de la esclavitud. Se le reconoce como precursor del liberalismo económico en el país.
A los cuarenta años ya figuraba entre los hombres más ricos del Imperio y destacó por su extraordinaria capacidad para gestionar recursos financieros y humanos, distribuyendo beneficios entre sus empleados y adoptando una política salarial que consideraba una inversión en capital humano.
Biografía
Nació el 28 de diciembre de 1813 en Arroio Grande, Rio Grande do Sul, una zona ganadera del sur de Brasil. Era nieto paterno del fundador de la parroquia, Manuel Jerônimo de Sousa. A los ocho años quedó bajo el cuidado de su tío Manuel José de Carvalho.
A los once años (1824) ya trabajaba como cajero para el comerciante Antônio Pereira de Almeida. En 1830 ingresó a la empresa importadora del escocés Richard Carruthers, quien lo tomó como aprendiz, le enseñó inglés y contabilidad, y lo promovió a gerente y socio, introduciéndolo también en la masonería inglesa del Rito York. En 1841 contrajo matrimonio con su sobrina Maria Joaquina de Sousa Machado, con quien tuvo dieciocho hijos, la mayoría fallecidos prematuramente.
Después de viajar a Inglaterra y observar su modelo capitalista, decidió convertirse en industrial y modernizar Brasil. En 1845 obtuvo la concesión del Imperio para proveer tuberías de hierro para la canalización del río Maracaná, en Río de Janeiro. Para ello compró la fundición Ponta da Areia en Niterói y la transformó en astillero, negocio que terminó cuando la Ley de 1860 eximió de aranceles la importación de buques. Ese episodio marcó su paso de «persona non grata» al Imperio tras financiar a sus opositores en la cuestión del Plata en 1850.
Sus iniciativas más rentables fueron la creación de la Companhia de Navegação do Amazonas y el Banco Mauá, junto a Mac Gregor & Cia, en 1852, y el proyecto de alumbrado a gas para Río de Janeiro en 1854. Sin embargo, en 1866 la apertura de la navegación del Amazonas a todas las naciones amigas provocó un serio revés financiero. Ese mismo año, tras construir 14 km de ferrocarril entre el puerto de Mauá (Bahía de Guanabara) y la estación de Fragoso, recibió el título de Barón de Mauá.
En 1874 instaló un cable submarino como regalo al emperador. Fue diputado de la provincia de Rio Grande do Sul en varias legislaturas (1856, 1859‑1860, 1861‑1864, 1864‑1866 y 1872‑1875) y renunció en 1873. Su quiebra llegó en 1878 con el cierre de Casa Mauá & Cia. A los 76 años, pagó todas sus deudas y falleció con dignidad en su residencia de Petrópolis el 21 de octubre de 1889.
El contexto del Barón de Mauá
Viviendo en una época de confrontación entre liberalismo y proteccionismo, y entre esclavitud y trabajo asalariado, sus ideas visionarias desafiaron a la élite política del Imperio. Fue blanco de intrigas y sabotajes conservadores; su bancarrota fue provocada deliberadamente y pudo haberse evitado con un préstamo estatal que le fue denegado.
Curiosidades
- En 1860 controlaba diecisiete empresas en seis países (Brasil, Uruguay, Argentina, Inglaterra, Francia y Estados Unidos) y su fortuna se estimaba en 115 mil contos de réis, superando el presupuesto del Imperio (97 mil contos).
- Ocho de las diez mayores compañías del país pertenecían a él.
- Ayudó a compatriotas involucrados en la Revolución Farroupilha a escapar de prisiones en Río de Janeiro.