El Primer Reinado abarca el periodo del 7 de septiembre de 1822 al 7 de abril de 1831, cuando el Imperio de Brasil estuvo bajo el mando de D. Pedro I, primer emperador del país.
Este intervalo comienza con la Independencia de Brasil y concluye con la abdicación de D. Pedro I.
Características del Primer Reinado
Fue la etapa de consolidación del Estado brasileño bajo una monarquía constitucional encabezada por D. Pedro I. En la economía, los principales productos de exportación fueron el azúcar, el tabaco y el algodón, acompañados de un intenso comercio de esclavos. Culturalmente, Brasil empezó a buscar una identidad propia, dejando de ser una mera provincia del Reino de Portugal.
Política del Primer Reinado
Tras la victoria en Bahía, se convocó una Asamblea Constituyente para redactar la primera Constitución del país. En 1823 el proyecto presentado limitaba excesivamente los poderes del emperador, por lo que D. Pedro I disolvió la Asamblea y promulgó una nueva Constitución en 1824, que introdujo el Poder Moderador, ejercido por el monarca para dirimir conflictos entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.
Muchos brasileños percibieron el Poder Moderador como un mecanismo para centralizar la autoridad en la figura del emperador.
Confederación del Ecuador
En respuesta a la concentración de poder, varias provincias del Nordeste —Pernambuco, Piauí, Ceará, Rio Grande do Norte, Paraíba, Sergipe y Alagoas— formaron la Confederación del Ecuador. En 1824 declararon la guerra al Imperio con el objetivo de lograr autonomía, pero fueron derrotadas militarmente y no lograron separarse de Brasil.
Guerra de la Cisplatina
En 1825 estalló la Guerra de la Cisplatina entre el Imperio de Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata por el control de la Provincia Cisplatina. Tras una serie de derrotas, Brasil aceptó la creación de un estado independiente: Uruguay. El conflicto elevó los gastos militares y obligó al gobierno a solicitar préstamos a Inglaterra.
Economía del Primer Reinado
Las exportaciones de algodón, azúcar y tabaco experimentaron una caída de precios. La comercialización del café comenzó a expandirse, pero no fue suficiente para evitar la crisis económica provocada por los altos costos de la guerra.
Crisis y fin del Primer Reinado
Las guerras y la crisis financiera alimentaron el descontento popular y de la élite. En 1826 falleció D. Juan VI en Portugal; D. Pedro I, heredero al trono portugués, asumió como D. Pedro IV, lo que generó una disputa con su hermano D. Miguel. La negativa de Miguel a aceptar la Constitución y su usurpación del trono provocaron tensiones que repercutieron también en Brasil.
Noche de las Garrafas
El descontento se manifestó en protestas callejeras, destacando la “Noche de las Garrafas” (13‑15 de marzo de 1831) en Río de Janeiro, donde portugueses leales a la unión con Portugal se enfrentaron a brasileños independentistas.
Ante la presión, D. Pedro I intentó formar un gabinete exclusivamente brasileño, el llamado “Ministerio de los Marqueses”, sin lograr calmar la situación. Además, se sospechaba que la muerte del periodista liberal Líbero Badaró en 1830 había sido ordenada por el emperador, lo que avivó la revuelta.
Abdicación de D. Pedro I
Dividido entre los tronos portugués y brasileño, bajo la presión de las protestas y con parte del ejército en su contra, D. Pedro I abdicó el 7 de abril de 1831 en favor de su hijo, D. Pedro II, entonces de cinco años.
El joven heredero no podía gobernar, por lo que la Constitución estableció una Regencia hasta que alcanzara la mayoría de edad, periodo conocido como la Era de la Regencia.
Más lecturas sobre este tema:
- Independencia de Brasil
- Golpe de la Mayoría
- Preguntas de Historia de Brasil en el ENEM