Historia de Sudamérica

¿Qué ocurrió en la Segunda Batalla de Bull Run?

La Segunda Batalla de Bull Run (28‑30 de agosto de 1862), también conocida como la Segunda Batalla de Manassas, fue uno de los enfrentamientos más importantes de la Guerra Civil estadounidense. Representó la segunda gran victoria confederada en el Teatro del Este y, hasta entonces, la mayor batalla librada en Norteamérica.

Contexto

Después de la victoria confederada en la Primera Batalla de Bull Run (julio de 1861), el ejército de Robert E. Lee se estableció en posiciones defensivas al sur del río Rappahannock, en Virginia.

En la primavera de 1862, el ejército de la Unión, bajo el mando de George B. McClellan, inició la Campaña de la Península con el objetivo de capturar la capital confederada, Richmond.

Al estancarse la campaña, Lee aprovechó la oportunidad para contraatacar. Dividió sus fuerzas: una ala bajo el mando del general Thomas J. “Stonewall” Jackson fue enviada al Valle de Shenandoah, mientras que la otra quedó al frente de McClellan.

Desarrollo de la batalla

Jackson derrotó a las tropas de la Unión en la Batalla de Front Royal (23 de mayo de 1862) y en la Batalla de Winchester (25 de mayo), obligando a McClellan a abandonar la Península y a mover su ejército al norte para proteger Washington D.C.

Lee reunió ambas alas y marchó al norte para enfrentarse al ejército de McClellan. El choque definitivo se produjo en la Segunda Batalla de Bull Run, del 28 al 30 de agosto de 1862.

El primer día fue indeciso, con altas bajas en ambos bandos. En el segundo día, Lee lanzó un asalto masivo contra el flanco derecho de la Unión, provocando el colapso de la línea unionista y una retirada desordenada.

Consecuencias

La victoria confederada elevó la moral del Sur y proporcionó un impulso psicológico crucial. Además, provocó la renuncia de McClellan como comandante del ejército de la Unión.

Este triunfo marcó un punto de inflexión: la Confederación empezó a tomar la iniciativa y a ganar más batallas en los meses siguientes.