Tratado de Guadalupe Hidalgo (1848)
Este tratado puso fin a la Guerra México‑Estados Unidos.
Como resultado, México cedió más de la mitad de su territorio a Estados Unidos, abarcando los actuales estados de California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming.
Estados Unidos pagó a México la suma de 15 millones de dólares por esas tierras.
Compra de Gadsden (1853)
Cinco años después, Estados Unidos adquirió un territorio adicional de México mediante la Compra de Gadsden, pagando 10 millones de dólares.
Esta compra añadió aproximadamente 29 000 millas cuadradas, comprendiendo la mayor parte del actual estado de Arizona y porciones de Nuevo México y Texas.
El objetivo principal era asegurar una ruta más favorable para la construcción de un ferrocarril transcontinental.
Impacto en la frontera actual
Ambos acuerdos fueron decisivos para definir la frontera norte de México y el mapa territorial de los Estados Unidos. El Tratado de Guadalupe Hidalgo tuvo un impacto mucho mayor al transferir una vasta zona, mientras que la Compra de Gadsden, aunque más reducida, resultó estratégica al facilitar el trazado del ferrocarril.