Además de los mineros y agricultores, diversos colectivos llegaron al Oeste de los Estados Unidos en el siglo XIX.
Ganaderos de ganado
Las extensas praderas de las Grandes Llanuras ofrecían pastos ideales para el ganado. La ganadería se convirtió en una industria dominante, con magnates como John Chisum y Charles Goodnight creando vastos imperios ganaderos.
Trabajadores del ferrocarril
La construcción del ferrocarril transcontinental requirió una enorme fuerza laboral. Muchos de esos obreros fueron inmigrantes chinos, quienes trabajaron en condiciones duras y enfrentaron discriminación.
Mormones
Guiados por Brigham Young, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fundaron una próspera comunidad en el Valle de la Sal, en la actual Utah, buscando libertad religiosa tras la persecución en el Este.
Colonos hispanos
Varios hispanos se establecieron en el Oeste, sobre todo en territorios que antes pertenecían a México. Incluyeron a mexicano‑americanos y a inmigrantes de España, Cuba, Puerto Rico y otras naciones hispanohablantes.
Afroamericanos
Aunque enfrentaron segregación y racismo, algunos afroamericanos también se asentaron en la región, desempeñándose como mineros, ganaderos, agricultores y en otros oficios.
Mujeres
Las mujeres jugaron un papel crucial en la colonización: trabajaron como maestras, enfermeras y pioneras, además de impulsar movimientos a favor del sufragio femenino y de sus derechos.
Indígenas americanos
Los pueblos nativos fueron los habitantes originarios del Oeste, con milenios de presencia antes de la llegada de los colonos europeos. Muchas tribus fueron desplazadas o confinadas a reservas a medida que los recién llegados se expandían.