Trabajos que desempeñaron los inmigrantes en EE. UU. (1865‑1900)
1. Trabajo manual no especializado
Muchos inmigrantes se dedicaron a labores físicas de baja cualificación en sectores como la minería, la construcción, los telares y las fábricas. Por ejemplo, los irlandeses trabajaban en la construcción de canales y ferrocarriles, mientras que los chinos eran frecuentes en la minería y en la obra de los ferrocarriles del Oeste.
2. Agricultura
Un número considerable se estableció en zonas rurales y se dedicó a la agricultura. Los alemanes fundaron comunidades agrícolas en el Medio Oeste; los italianos, por su parte, se concentraron en el cultivo de frutas y hortalizas en California.
3. Industria textil y de la confección
Las mujeres inmigrantes encontraron empleo en la floreciente industria de la confección, sobre todo en ciudades como Nueva York y Boston. Este sector absorbió a gran número de judíos de Europa del Este.
4. Servicio doméstico
Muchas mujeres, particularmente irlandesas y escandinavas, trabajaron como sirvientas en hogares de clase media y alta, realizando tareas de cocina, limpieza, lavandería y cuidado de niños.
5. Comercio y pequeños negocios
Algunos inmigrantes abrieron sus propios establecimientos: tiendas de abarrotes, panaderías, sastrerías y otros negocios que atendían a sus comunidades. Los alemanes fueron especialmente conocidos por su éxito empresarial.
6. Trabajo especializado
Los inmigrantes con oficios calificados se incorporaron a oficios como carpintería, plomería, herrería y albañilería. Alemanes, italianos y escandinavos gozaban de reputación por su destreza y artesanía.
7. Profesiones liberales
Un pequeño grupo de inmigrantes altamente educados ejerció como médicos, abogados, maestros, ingenieros y científicos. Los alemanes destacaron particularmente en la academia y la investigación científica.