Compra de Luisiana (1803)
Estados Unidos adquirió el territorio de Luisiana de Francia por 15 millones de dólares, lo que multiplicó sus tierras occidentales y abrió la ruta para la expansión hacia el oeste.
Adquisición de Florida (1819)
Mediante el Tratado Adams‑Onís, EE. UU. compró la península de Florida a España por 5 millones de dólares, consolidando su control sobre la región y resolviendo disputas fronterizas.
Guerra México‑Estadounidense (1846‑1848)
Tras la victoria estadounidense, el Tratado de Guadalupe‑Hidalgo cedió a EE. UU. vastas áreas que hoy son California, Nevada, Utah, Nuevo México y partes de Arizona y Colorado.
Compra de Gadsden (1853)
Estados Unidos compró un tramo adicional del sur de Arizona y Nuevo México a México, facilitando la construcción de un ferrocarril transcontinental.
Guerra Hispano‑Estadounidense (1898)
Como consecuencia del conflicto, España renunció al control de Cuba, Guam, Puerto Rico y Filipinas, que pasaron a ser territorios bajo soberanía estadounidense.