La bandera de Yemen está compuesta por tres franjas horizontales que representan momentos clave de su historia.
Rojo: simboliza la sangre derramada por los mártires durante la revolución y la lucha por la independencia.
Blanco: representa la pureza, la paz y la esperanza de un futuro mejor.
Negro: evoca el pasado oscuro del país y los desafíos que ha superado.