Orígenes de la esclavitud en las colonias americanas
En las trece colonias fundadas por británicos no existía ninguna ley que obligara a que los esclavos fueran exclusivamente de raza negra. La esclavitud se introdujo en el siglo XVII, cuando los colonos necesitaban mano de obra para cultivos y proyectos de infraestructura.
Si bien la mayor parte de los esclavos fueron traídos desde África —lo que hizo que la población esclava se percibiera mayoritariamente negra—, también hubo personas esclavizadas de origen europeo y de naciones indígenas. Algunos prisioneros de guerra, delincuentes condenados o personas que, por deudas, fueron forzadas a trabajar bajo condición de servidumbre, fueron incorporados al sistema esclavista.
Con el tiempo, las leyes y costumbres coloniales favorecieron la esclavitud africana, pues el tráfico transatlántico resultó más rentable y se institucionalizó una visión racial que asociaba la esclavitud con la negritud. Pero, históricamente, la esclavitud en las colonias no estuvo limitada a una sola raza.