Durante la década de 1920, Estados Unidos tomó medidas decisivas para favorecer la paz mundial. Tras la devastación de la Primera Guerra Mundial, el gobierno estadounidense adoptó una política de cooperación internacional y desarme, con el objetivo de evitar nuevos conflictos y promover la estabilidad global.
1. Pacto Kellogg‑Briand
EE.UU. desempeñó un papel central en la negociación del Pacto Kellogg‑Briand, oficialmente llamado Tratado General para la Renuncia a la Guerra, firmado en 1928. Iniciado por el secretario de Estado Frank B. Kellogg y el ministro francés Aristide Briand, el pacto buscaba prohibir la guerra como medio para resolver disputas entre naciones. Lo suscribieron 62 países, entre ellos las grandes potencias, marcando un avance importante hacia la solución pacífica de los conflictos internacionales.
2. Conferencia Naval de Washington y tratados navales
En los primeros años de la década, EE.UU. organizó la Conferencia Naval de Washington para frenar la carrera armamentista naval entre las potencias mayores. De ella surgieron varios acuerdos, como el Tratado de las Cinco Potencias y el Tratado de las Cuatro Potencias, que limitaban el tamaño y la construcción de acorazados, con la intención de evitar guerras marítimas. Estos tratados ayudaron a reducir tensiones y a estabilizar la región del Pacífico.
3. Plan Dawes y Plan Young
Estados Unidos tuvo una participación crucial en la elaboración del Plan Dawes (1924) y del Plan Young (1929), que reorganizaron las reparaciones alemanas tras la Primera Guerra Mundial. Ambos planes buscaban reestructurar los pagos de la deuda alemana, aliviar su carga económica y favorecer la recuperación económica de Europa. Con asistencia financiera y experiencia técnica, EE.UU. contribuyó a restablecer la estabilidad económica y a prevenir crisis que pudieran amenazar la paz mundial.
4. Participación en la Sociedad de Naciones y la Corte Internacional de Justicia
Aunque EE.UU. no se convirtió en miembro de la Sociedad de Naciones, asistió como observador no oficial. El país colaboró activamente con diversos comités y organismos de la Liga, como la Organización Internacional del Trabajo y la Corte Permanente de Justicia Internacional (Corte Mundial). Esta presencia demostró el compromiso estadounidense con la cooperación internacional y la resolución de disputas basada en el derecho.
5. Tratados de paz y acuerdos bilaterales
Durante los años veinte, EE.UU. negoció numerosos tratados y acuerdos bilaterales para solucionar disputas concretas y fomentar relaciones pacíficas. Entre los más destacados se encuentran el Tratado Bryan‑Chamorro con Nicaragua (1916), el Tratado Hughes‑Peyrouton con Haití (1915) y el Tratado Kellogg‑Alfaro con Ecuador (1924).
6. Acción humanitaria y ayuda en desastres
Estados Unidos aportó asistencia humanitaria significativa en la década, especialmente frente a catástrofes naturales y crisis humanitarias alrededor del mundo. Por ejemplo, envió ayuda tras el Gran Terremoto de Kanto en Japón (1923) y contribuyó a los esfuerzos de la Sociedad de Naciones para abordar problemas sociales y económicos en zonas devastadas por la guerra.
En conjunto, mediante iniciativas diplomáticas, tratados y acciones humanitarias, Estados Unidos apoyó activamente la paz mundial en los años veinte, contribuyendo a un período de relativa estabilidad y cooperación internacional después de la devastación de la Primera Guerra Mundial.