1. Defensa bíblica
Los sureños sostenían que la esclavitud estaba respaldada por la Biblia, citando pasajes como Efesios 6:5‑9 y Colosenses 3:22‑24, que hablan de la obediencia al señor.
2. Supuesta inferioridad racial
Muchos blancos creían que los africanos eran inherentemente inferiores y, por lo tanto, aptos para la esclavitud. Usaban supuestas diferencias físicas e intelectuales entre razas como justificación.
3. Dependencia económica
Los blancos del Sur argumentaban que la esclavitud era esencial para su economía y estilo de vida. Afirmaban que sin ella la agricultura sureña colapsaría, provocando pobreza generalizada.
4. Derechos de los estados y nulidad
Invocaban los derechos estatales y la doctrina de nulidad para oponerse a la intervención federal. Decían que el gobierno nacional no tenía autoridad para regular la esclavitud dentro de los estados y que éstos podían anular leyes federales consideradas inconstitucionales.
5. Paternalismo
Algunos defendían la esclavitud bajo la excusa paternalista, alegando que los dueños actuaban como guardianes benevolentes, proporcionando alimento, refugio y protección a cambio del trabajo forzado.
Conclusión
Estas cinco líneas de argumentación fueron utilizadas para legitimar la esclavitud en el Sur antes de la Guerra Civil, combinando religión, racismo, economía, política y una visión paternalista.