Argumentos económicos
Prosperidad económica
Los sureños sostenían que la esclavitud era esencial para la economía del Sur, pues garantizaba mano de obra barata para la agricultura, la principal actividad de la región. Creían que sin esclavitud la economía colapsaría, provocando pobreza generalizada y disturbios sociales.
Paternalismo
Frecuentemente presentaban la esclavitud como una institución benévola, alegando que los esclavos recibían alimento, refugio y protección de sus dueños blancos, y que estaban mejor bajo su cuidado que si fueran libres.
Argumentos racistas
Supuesta inferioridad racial
Argumentaban que los afroamericanos eran innatamente inferiores a los blancos y, por tanto, no estaban capacitados para la libertad o la igualdad. Afirmaban que la esclavitud era necesaria para mantener a los negros en su “lugar adecuado”.
Miedo a una rebelión negra
Temían que, al ser liberados, los esclavos se alzaran en rebelión y vengaran a sus antiguos amos. Utilizaban la Revolución haitiana como ejemplo de los peligros de un levantamiento de esclavos.
Argumentos bíblicos
Algunos sureños recurrían a la Biblia para legitimar la esclavitud, citando pasajes que, según ellos, respaldaban la institución. Sostenían que la esclavitud era una voluntad divina y que los cristianos tenían el deber de preservarla.
Argumentos constitucionales
Defendían que el gobierno federal no tenía autoridad para interferir en la esclavitud, pues se trataba de un asunto de derechos de los estados. Alegaban que la Constitución protegía la esclavitud y que cualquier intento de abolirla violaría la soberanía estatal.