Oportunidades económicas
Las colonias del sur contaban con abundantes recursos naturales: tierras fértiles, bosques extensos y ríos navegables.
El clima cálido favorecía la agricultura, especialmente cultivos de exportación como tabaco, arroz y algodón.
Las grandes plantaciones generaron una élite adinerada que acumuló extensas haciendas y utilizó mano de obra esclava africana.
Muchos colonos llegaron como sirvientes contratados; al terminar su contrato podían obtener tierras y convertirse en agricultores.
Libertad religiosa
El sur era reconocido por su tolerancia religiosa, atrayendo a quienes huían de la persecución en Europa.
Ejemplos destacados son Maryland, fundada como refugio para católicos ingleses, y Rhode Island, refugio de bautistas, cuáqueros, judíos y otros grupos.
Clima y salud
En contraste con los duros inviernos del norte, el sur disfrutaba de un clima más templado.
Este entorno resultaba atractivo para personas con afecciones respiratorias o reumáticas que buscaban un ambiente más saludable.