La seguridad de Estados Unidos nunca ha dependido de forma directa de América Latina. En cambio, mantiene una red de acuerdos de seguridad a lo largo del hemisferio que han reforzado la paz, apoyado transiciones democráticas, impulsado la lucha contra la corrupción, el narcotráfico, el contrabando de armas y promovido el control de armamentos.
Estos instrumentos también facilitan la respuesta humanitaria y ante desastres. Entre los mecanismos más relevantes se encuentran:
- El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y sus sucesores, que incluyen cláusulas de seguridad.
- La Iniciativa Mérida, centrada en la cooperación contra el narcotráfico.
- El Acuerdo de Cooperación para la Seguridad del Hemisferio Occidental.
- Los programas de asistencia mutua de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
- Los convenios bilaterales de control de armas y de lucha contra el contrabando.