Motivación del viaje
Jacques Cartier zarpó de Francia en 1534 con la intención de encontrar el legendario Paso del Noroeste que permitiera una ruta marítima directa a Asia. Con dos naves y 61 tripulantes, la expedición buscaba abrir nuevas rutas comerciales para la corona francesa.
Primer viaje (1534‑1535)
Cartier llegó a la costa de Terranova y exploró el Golfo de San Lorenzo, reclamando el territorio en nombre de Francia. Tras varias semanas de navegación, alcanzó el río San Lorenzo, pero no descubrió el paso hacia Asia. Sin embargo, reportó al rey la abundancia de pieles, pescado y madera.
Segundo viaje (1535‑1536)
Con tres barcos y 110 tripulantes, Cartier volvió a América. Navegó río arriba hasta el sitio donde hoy se ubica la ciudad de Quebec. Allí entró en contacto con los pueblos iroqueses y hurones, aprendiendo sobre sus costumbres y recursos, aunque el paso al continente asiático siguió sin hallarse.
Tercer viaje (1541‑1542)
En su última expedición, Cartier partió con cinco naves y 200 hombres, motivado por la leyenda del «Reino del Saguenay» que le habían contado los indígenas. Exploró el río Saguenay, pero el supuesto reino no existía. Al regresar a Francia, sus intentos de fundar una colonia permanente fracasaron.
Importancia de sus exploraciones
Cartier fue el primer europeo en cartografiar el río San Lorenzo y en establecer contacto directo con los iroqueses y hurones. Sus informes despertaron el interés de la corona francesa, sentando las bases para la posterior colonización de Canadá.