Durante la Revolución Americana, los británicos defendieron su posición con una serie de argumentos que consideraban legítimos. A continuación se presentan los principales puntos que expusieron y la respuesta de los colonos.
1. Impuestos sin representación
Los británicos sostenían que el Parlamento tenía autoridad para gravar a las colonias, ya que formaban parte del Imperio. Los colonos, sin embargo, reclamaban que no podían ser tributados por una asamblea en la que no tenían representantes.
2. Las Leyes de Navegación
Estas leyes obligaban a que el comercio colonial se realizara exclusivamente con Gran Bretaña y sus dominios. Los colonos argumentaban que la medida vulneraba su derecho, como súbditos británicos, a comerciar libremente con quien eligieran.
3. La Proclamación de 1763
Este decreto prohibía el asentamiento al oeste de los Montes Apalaches. Los colonos consideraban que la prohibición violaba su derecho a expandir sus tierras y a buscar nuevas oportunidades.
4. El Acta de Quebec (1774)
El acta concedía libertad religiosa a los católicos de la provincia de Quebec. Los colonos protestantes veían en ello una amenaza a sus tradiciones y a sus derechos como súbditos del rey.
5. Las Leyes Coercitivas (1774)
También conocidas como los “Actos Intolerables”, fueron promulgadas como respuesta al Motín del té de Boston. Los colonos denunciaron que estas leyes coartaban su libertad de expresión y de reunión.
6. La Declaración de Independencia (1776)
Adoptada por el Congreso Continental, proclamó la independencia de las colonias y afirmó que todos los hombres poseen derechos inalienables a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, y que pueden autogobernarse.