1. Revolución e intervención (1979‑1983)
Revolución de 1979
Estados Unidos apoyó inicialmente el golpe que derrocó al gobierno del Movimiento Nueva Joya (NJM), liderado por el primer ministro Maurice Bishop.
Escalada de tensiones
Los enfrentamientos internos del NJM y las ejecuciones de sus miembros, incluido Bishop, deterioraron rápidamente la relación con EE. UU.
Invasión de Granada (1983)
En octubre de 1983, EE. UU. llevó a cabo una intervención militar con el objetivo declarado de restablecer el orden, proteger a sus ciudadanos y garantizar la seguridad regional.
2. Consecuencias posteriores a la invasión (1984‑presente)
Gobierno de transición
EE. UU. colaboró en la creación de un gobierno interino y supervisó las elecciones de 1984, que llevaron al poder al primer ministro Herbert Blaize.
Relaciones bilaterales
Desde entonces, ambos países mantienen relaciones diplomáticas, con asistencia económica estadounidense y cooperación en la lucha contra el narcotráfico.
Influencia en asuntos regionales
La invasión demostró el poder militar y político de EE. UU. en el Caribe durante la Guerra Fría.
3. Cooperación económica y de seguridad
Ayuda al desarrollo
EE. UU. ha financiado proyectos en salud, educación y agricultura para impulsar el desarrollo de Granada.
Cooperación en seguridad
Granada recibe apoyo estadounidense en aplicación de la ley, contra el terrorismo y seguridad marítima, mediante iniciativas como la Iniciativa de Seguridad del Cuenca del Caribe (CBSI).
En resumen, la influencia de EE. UU. en Granada combina intervenciones históricas, como la invasión de 1983, y alianzas diplomáticas, económicas y de seguridad orientadas a la estabilidad y el desarrollo regional.