Principales disposiciones de la Ley de Homestead (1862)
La Ley de Homestead ofrecía terrenos gratuitos en el oeste de EE. UU. a quienes se comprometieran a vivir en ellos y a mejorarlos.
- Cualquier ciudadano estadounidense, o quien hubiera presentado una declaración de intención de naturalizarse, podía solicitar 160 acres (≈ 65 ha) de tierras públicas.
- El colonizador debía construir una vivienda y residir en ella al menos cinco años.
- Durante ese periodo tenía que realizar mejoras, como cultivar la tierra o erigir cercas.
- Tras cumplir los cinco años, podía solicitar la patente de propiedad y obtener la titularidad plena del terreno.
La medida resultó un éxito rotundo: millones de personas se trasladaron al oeste, impulsando la colonización y el desarrollo económico de los Estados Unidos.